Power desde la punta de la nariz

Power desde la punta de la nariz

“Todo lo que necesitas se encuentra en la punta de tú nariz”

Fueron de las primeras cosas que Isabel Guitian nos dijo en su clase de meditación, o contemplación como ella prefiere llamarle.

 

Esta frase hizo eco en mi persona, “desde la punta de la nariz”, ¡Pero, claro!

  1. En ocasiones no lo vemos, pero ahí esta, frente a nosotros.
  2. Salir de patrones es parte de ello.
  3. A veces alguien más nos lo tiene que decir para reconocerlo.

 

En este último año y contando de promesas rotas, la meditación con Isabel y mis aceites esenciales que tanto me gusta han sido un oasis, un canal en donde he podido reducir el ruido de mi cabeza, que en ocasiones (muchas) era ensordecedor.

 

Las rutinas, esas tóxicas que poco a poco te desgastan hasta estar tan acostumbrados al mal humor, poca paciencia junto con una serie de consecuencias nefastas que revolotean una y otra vez incesantes en nuestra cabeza.

 

Después de algunos meses, empezada la Pandemia, me decidí a hacer un cambio, supongo que no soy la única, pero este, consistía en poner a mi sistema límbico a mi favor.

 

Con paso firme, le grité en silencio a mi ruido ¡Te escucho, pero no me interesa!

 

El sistema límbico ¿Amigo o enemigo?

 

La principal característica de los aromas es que despierta en nuestro sistema límbico, como foquitos rojos de feria, todas las experiencias, sentimientos, emociones, entre muchas otras cosas.

 

Así que, siendo evidente que hay recuerdos basados en algún olor, que nos transportan a lugares, vivencias, personas…podemos poner estas herramientas de nuestro lado, y se vale.

 

Meditación y esenciales

 

Tratando de crear mi propio jardín zen, en caso de emergencia, cada vez que medito, leo o hago algo que me guste o me relaje, lo relaciono con alguno de mis aceites, generalmente esos que me hacen sentir en armonía.

 

Con el tiempo, el simple hecho de oler, el aceite en cuestión, mi cerebro reptiliano (eso que nos queda de los dinosaurios), el sistema límbico, lo relaciona con algo agradable y mi cuerpo responde con él inmediatamente.

 

¿No es maravilloso poder crear nuevos recuerdos y experiencias en base a los olores?

 

Regresando al tema del POWER desde la punta de la nariz, en efecto no es necesario hacer todo un circo para meditar, si bien a mi me gusta hacer un pequeño ritual para plasmarlo en mi cerebro, la meditación, como Isabel dice, es y puede ser en pequeñas o grandes dosis.

 

“No necesitas nada, todo lo llevas ya contigo” nos dice muy seguido, y claro, todos respiramos y tenemos una nariz ¿No?, así que la diferencia es tomar conciencia de ello.

 

Con una simple inhalación y exhalación profunda, el ruido en nuestras cabezas baja. Cuando ando muy ansiosa o estresada lo hago durante el día unas cuantas veces y lo acompaño de mis aceites, pero esto último es de cada uno.

 

Los niños y su poder presente

 

Meditar, es estar en el presente, aunque mientras uno piensa “presente” este ya se fue…Iniciar a los niños en estas prácticas, es muy fácil, ya que ellos ESTAN en el presente y su respiración es continua, basta con tres minutos para que se relajen.

 

Uno puede sorprenderse con solo mirarlos, ojalá siempre se quedaran con eso, la presencia.

 

Y de esta manera, con su presencia, trato de empoderarlos, pero por ellos mismos y desde la punta de la nariz.

 

Así que de casa salen empoderados, se bañan, comen, juegan, empoderados, menos estrés, más concentración y mucho amor que aun se dejan llenar de besos y eso no va a ser para siempre.

 

Primera meditación de los niños

 

Para esto ya fue hace 15 semanas más o menos, casi al mismo tiempo que empecé con Isabel. Al ver un pequeño cojín, emocionados dijeron ¡Yo también!

 

Se pusieron en posición de flor de Loto, como expertos y esa flexibilidad codiciada, cerraron los ojos y los empecé a guiar. 3 minutos, solo para reconocer su cuerpo y relajarse, no se necesita mucho. Ni siquiera les puse un olor, su cerebro absorbe toooooodo como esponja.

 

La única inconformidad, fue del pequeño, que debería de dejar de decir eso pues ya creció y mucho, en fin, un poco molesto me preguntó ¿Cuándo voy a empezar a volar mamá?

 

Se me escapó una risita, paciencia hijo, no lo sé.

 

¿Les parece interesante?

 

Tengo mucha información sobre la «nariz» y sobre todo un libro maravilloso que habla de la química del cerebro, no es sobre meditación, pero sí de cómo podemos darle la vuelta al estrés, en base a nuestro sistema límbico.

 

Y para finalizar, un pequeño ejercicio práctico.

 

¿Creen que el tiempo de encierro/Pandemia ha sido plano, sin movimiento, poco significativo en términos de felicidad?

 

Vean las fotos de su teléfono de todos estos meses desde que empezamos con el primer encierro, y cada vez que vean una imagen que les provoque una sonrisa, empatía, admiración…es un triunfo.

 

A esas imágenes pónganles un olor (no tiene que ser un esencial, da igual) y les prometo que el cerebro hará el resto.

 

En cuanto al taller de meditación, hay clase de prueba, son los martes y/o jueves 8h00 (México) y 15h00 (Europa), pueden acceder aquí.

Si te gusta comparte, eso es lo que hago con las cosas que me emocionan y me ayudan o inspiran.

Gracias por llegar hasta aquí.

 

 

 

giovanna

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