Pues sí, las vacaciones terminaron para nosotros, unas muy largas vacaciones debo de decir; dos meses en mi Tierra Santa con familia y amigos ¿Qué más puedo pedir?

La realidad es que fueron muy divertidas y descansé lo necesario para poder poner todas mis fuerzas al regreso que le tenía un miedo total…

 

Los niños son literalmente bilingües en una misma frase, tal cual; hablan una especie de frangnol muy divertido, a la mayor le costó un poco más soltarse pero el pequeño uffff hablaba y preguntaba por cada cosa para que le dijéramos como se llamaba y repetía el nombre al infinito así que llegó prácticamente hablando español a la casa. Sus palabras favoritas eran “cara de niño”, “caracol” y “araña” pues nos encontramos con unas cuantas. 2 meses de terapia intensiva se ven inmediatamente.

Les hablaré más tarde de lo que hicimos pues si no me voy al infinito con el texto.

 

En cuanto al viaje, ya puedo decir que pasamos esa brecha de “tráete todo el por si acaso que encuentres”, fue mucho más fácil pues era de noche y aunque (tontería mía) hicimos una escala de 7 horas que se convirtieron en 8 se portaron realmente bien. La espera y ansiedad por encontrarse con su papá era una fiesta desde que empezábamos a pepenar juguetes y ropa en la casa de mis papás.

En este punto, mi hija de 4.5 y mi hijo de 2.5 ya son más autosuficiente y la mayor procura y ayuda a su hermanito, cosa que agradezco infinitamente; con decirles que cuando él lloraba ella lo calmaba y hasta una canción le cantaba. Me acompañaron en el regreso mi mamá y tía, no saben lo feliz que estaba de pasar tempo con ellas, unos últimos días en casa de recuerdos y risas tontas por lo que se nos ocurriera en el camino. Primero  fueron de gran ayuda pues no puedo (físicamente con ellos sola) y segundo el viaje se hace más divertido.

En este caso ya no cargué con “los por si acaso” excepto que sea comida, ahora con las nuevas disposiciones de viajes con niños en las aerolíneas hay que estar al tanto y prevenidas que si no se hace un infierno y dos niños muertos de hambre, combinación malísima para un viaje en avión de casi 12 horas, para no tener problemas les llevé leche de chocolate en tetrapack de los pequeños, pan y una que otra galleta para eso de las emergencias, ¿juguetes? Cada quien cargaba a su “indispensable” y bueno lo obvio en un viaje tan largo como pañales extra, toallitas quita manchas de todo tipo, cambios de ropa y listo.

 

Ojo: En caso de viajar con niños pequeños, podemos llevarles comida y bebidas, pero les aconsejo que sean cerradas y en el avión o bien pasando los controles las abran pues en ocasiones si ya están abiertas y no es leche, te las confiscan. Siempre vean las condiciones o hablen a la aerolínea en caso de viajar, pues cambian constantemente.

 

En nuestra escala en Amsterdam (7 horas, con un retraso de una) para que el viaje a casa sea menos de 45 minutos, insisto tontería mía; fuimos a comer, ellos pudieron jugar y hasta ver tele mientras nosotras comíamos algo. Este aeropuerto es maravilloso si viajas con niños, hay de todo y la verdad está muy bien pensado en cuanto a actividades y familias.

Obvio no dejaban de hablar de que verían a su papá, pues, aunque estuvieron muy ocupados siempre era ¿papá viene a casa de la abuela? Por ejemplo. Un día Laïyna, la mayor decidió que sería buena idea quedarse a vivir con los abuelos y que mejor su papá regresara, así estaríamos muy contentos. ¿Qué tal?

 

Cuando finalmente nos subimos al avión, los niños estaban muy emocionados, aunque se les viera la carita de cansados. Mi mayor temor era que el pequeño que empezara a gritar y berrear por abrocharse el cinturón, pues cuando está cansado simplemente no quiere y no quiere y no quiere y de paso se lo hace saber al resto de la tripulación. Pero esta vez no hubo drama, simplemente veían como estábamos sobre las nubes y que el sol ya no estaba, corte a: dos galletitas, agua y bajemos.

 

Cuando finalmente llegamos y recogimos las maletas, fuimos a la puerta para salir y ver a mi esposo…..cuando lo vieron, fue una fracción de segundos en los que se echaron a correr y le saltaron a su papá tirándolo en el piso con risas y besos….creo que para los que estaban alrededor de ellos fue una imagen hermosa, yo la tengo grabada y se las cuento con una sonrisa.

 

 

Gracias por sus comentarios y compartir este blog que crece cada día gracias a ustedes

 

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septiembre 29, 2017

Regreso de las vacaciones en avión (Niños pequeños)

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