Como saben, los niños lo pidieron, lo quisieron y ahora duermen juntos en un solo cuarto; pueden ver la entrada de:  Del odio al amor hay solo un paso…..pues esa es la primera parte de todo el ajetreo, ¡pero claro! Además de que están ya en la misma escuela, comparten prácticamente todo a excepción de algunas actividades, su universo se ve entrelazado día y noche como dirían y pues los días pasan y pasan y yo ni me doy cuenta….

Pues les cuento que, por falta de memoria, tiempo y no sé qué el pequeño sigue en la cuna y por supuesto que su hermana adorada lo ayudaba a bajar de ella, con mucho cuidado, y para que el hermanito no se lastimara ponía cojines y hasta una que otra cobija, aunque ahora esto es cosa del pasado pues niño (mi hijo) ya es todo un experto y hacen lo que ella llama: “Una fiesta de pijamas” la cual conociste en sacar todo lo que esté guardado y jugar hasta caer como moscas del cansancio y amanecer más cansados que en finales de año escolar.

Pues hace un par de noches me di cuenta; primero por el ruido que hacían y finalmente de subir y bajar las escaleras durante un buen rato…..cansada, muy cansada, en una de esas me dije, “ya no me muevo” y oí y vi por el babyphone que Laïyna le decía a su hermano: Espera, mamá ya se va, escucha ya puedes bajar y cosas del estilo; así que en vez de que me diera un no sé qué me reí de como planeaban todo y hasta se cuchicheaban y se oían risitas…en fin, el caso es que en el momento exacto que mi querido hijo estaba por subir la pierna por los barrotes de su cuna y bajar por millonésima vez, le hablé por el walkie talki y le dije: “¡Marek! Te estoy viendo, ya es hora de dormir y tú: Laïyna deja de estar jugando que también te veo”….pues los dos dieron un buen brinco, el primero se acostó casi en un nanosegundo y la hermana al verlo le siguió el paso, pues claro, no se lo esperaban….y esto no se acaba aquí pues dado que en ocasiones su papá los acuesta y por alguna razón habíamos dejado el tema de un lado; en una de esas se lo encontró en medio del pasillo, de ahí que les dije que íbamos a remodelar su cuarto y que tenían que pensar muy bien si querían seguir en el mismo o separados….hay días que se aman con locura y otros se odian, pero por lo pronto siguen juntos y pues en mi mundo feliz que pensaba tener un espacio para mí por algún momento (el cuarto del hijo convertido en mi estudio o centro de lectura) jajajaja la ingenuidad con patas…. pues nada más les digo que creo que disfrutan y se cuidan si uno llora o pasa algo, por ejemplo, me avisa la mayor o bien el pequeño también dice que pasa si tiene una pesadilla que es la temporada en casa también….

En estos días que la casa ha estado muy movidita, entre que entré al trabajo (esa se las guardo para más adelante), las escuelas, nuevos horarios, papá estudiando y haciendo millones de cosas al mismo tiempo les puedo decir que la nueva “libertad” del menor ha hecho que lo que nunca hizo, como es: dormir en nuestra cama, hay veces que cuando se despierta en medio de la noche o cuando hacen sus “pijamadas” se pasa a la cama de su hermana, es divertido verlos o escucharlos pero a la vez cansado como todos sabemos, per ¿qué más da, si pasa tan de prisa y en ocasiones no nos damos cuenta?

 

Cuéntenme su historia; recuerden que este es un espacio abierto para los padres, futuros o posibles y todas las anécdotas que puedan tener.

 

Gracias como siempre por leer y compartir este blog

 

 

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octubre 13, 2017

Aventuras de una noche de otoño

Como saben, los niños lo pidieron, lo quisieron y ahora duermen juntos en un solo cuarto; pueden ver la entrada de:  Del odio al amor hay solo un paso…..pues esa es la primera parte de todo el ajetreo, ¡pero claro! Además de que están ya en la misma escuela, comparten […]