Llegó la Navidad y se fue casi en un suspiro dejando unos corazones rebosantes de alegría….¿Qué cómo la pasamos nosotros? Uffff no hay palabras para describir tanta belleza.

 

Se me han ido los días volando, la preparación de los regalos fue una cosa metódica en su inicio, llevaba meses organizando y planeando este día, no se imaginan la emoción que me da estas fiestas. Recuerdo que desde pequeña el simple olor de la casa que se mezclaba con el dulce del aire de la cocina de mi madre no hacía otra cosa que sentir maripositas en el estómago….han pasado muchos años (bueno ni tantos) pero aún puedo sentir esa magia que despide la llegada de Santa Claus con el frío de la mañana y una sensación de alegría casi inexplicable. Es lo que me gustaría que mi hijos con el paso de los años recuerden, estos días de fiesta compartiendo la alegría entre la familia y amigos, la preparación detallada de cada uno de los platillos para la cena del 24, la música en la casa y risas en cada rincón….

 

Pero les platico como estuvo este año, los regalos se fueron juntando, nunca son suficientes y aunque creo que no nada más se trata de eso es el momento del año que una quiere dar y compartir todo con ellos.

 

Entre el vaivén de los días que pasaban volando, un cansancio que se acumulaba pero que no mermaba en lo absoluto, perdí algunos paquetes, los había escondido tan bien que quién sabe dónde los había metido; me encontré con una pila de cosas que había que envolver, y aunque es de las partes que más disfruto, parecía que no llegaba a acabar a tiempo. Santa Claus en esta casa trae regalos de todo tipo, juguetes, cosas que se necesitan, libros, etc.

 

La cena navideña, es preparada con mucha dedicación por mi esposo, aunque suene increíble yo no pongo ni un pie en la cocina, es una cena de varios tiempos que dura horas, entre las entradas, los brindis, Laïyna con sus champaña que es una bebida de manzana gaseosa, (únicamente la toma en caso de fiesta), que ella llama “Burbujas”, un espacio para dar uno que otro regalo a los niños y que no se junte con Santa Claus y este año en especial con una casa llena, mi familia reunida en este país que me ha adoptado.

 

El 24 empezamos temprano para que los niños disfrutaran de la cena y no estuvieran tan cansados, tanto Laïyna como Marek parecían entender todo, tenían tanta energía como si hubieran dormido durante una semana, estaban felices, la pequeña ayudaba a poner la mesa y dar las entradas, saltaba y cantaba al compás de la música navideña, que este año en especial inundó la casa; cuando los pequeños se fueron a dormir, una vez que Laïyna puso sus zapatos y los de Marek bajo el árbol, nosotros continuamos con la cena, fue un tiempo maravilloso que guardo preciosamente.

 

El 25 por la mañana, Laïyna seguía dormida, y cosa rara su hermano que generalmente se despierta a las 5h30 también; mientras tanto preparé la cámara de video, la aplicación de Santa y fuimos a despertarlos; los dos felices y con un brillo en los ojos; cuando vieron lo que había dejado Santa en el árbol no cabían de felicidad, Marek se contagia fácilmente de alegría y la sonrisa la lleva puesta es genial ver a estos dos tan contentos y riendo con cualquier pretexto; de todo lo que recibió el pequeño puedo decir que su regalo favorito fue el papel para envolver, estuvo todo el día jugando con el. Laïyna repetía constantemente “regalos”, “regalos para todos” saltando por toda la casa, su favorito fue un maletín médico, se podrán imaginar como atendió durante todo el día (y días siguientes) a los invitados y familia completa.

 

A medio día llegó el resto de la familia y como es la costumbre comimos una abundante preparación de platillos deliciosos y delicadamente escogidos por mi esposo para cada gusto y sobre todo para la ocasión. Me emociono nada más de recordarlo, todos estaban tan contentos, Laïyna irradiaba felicidad y Marek ni se diga.

 

Terminamos el día jugando juegos de mesa en familia, Laïyna que no conocía mucho este tipo de juegos también compartió el momento con nosotros…

 

Ya entrada la noche, nos encontramos con un vino caliente en mano suspirando con una sonrisa en la boca, contando los detalles de esta Navidad y lo bien que lo habíamos pasado, simplemente inolvidable.

 

Ahora con el paso de unos días mi hija cada mañana se despierta diciendo: “no hay escuela”, “¿más regalos?” me muero de la risa cada vez que lo dice, creo que le ha gustado Navidad y todo lo que conlleva…claro que aún no termina, pero en medio de la temporada creo que los pequeños han disfrutado enormemente todos los preparativos y eventos de este año que está por acabar.

 

Aprovecho para desearles un final de año excepcional y sobre todo que lleven la misma sonrisa de alegría que tengo al contarles nuestra experiencia.

 

¿Ustedes como han pasado la Navidad? ¿Cuál es la anécdota más divertida que han tenido este año?

 

Como siempre gracias por compartir este blog.

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2 Comments on "Ho ho ho ¡llegó Santa Claus!"

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Cynthia LG
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Hola Gio, saludos desde México! No tengo el gusto de tener hijos, pero leer lo que escribiste reviví ese sentimiento de correr al árbol y abrir los regalos jajaja sin duda no hay nada a lo que se parezca esa experiencia. Ahora en casa no hay pequeños corriendo pero la navidad sigue siendo fantástica, amo decorar la casa y lo que mas me gusta, como bien dices, es ese aroma que guarda la casa a la comida recién hecha que después cenaremos. La cena la preparamos entre mamá y yo (bueno en realidad a mi solo me dice que hacer)… Read more »